Abril del año 1992. En FistBar! a Oscar Abril Ascaso se le escapó de las manos un martillo que fue a parar a la rodilla de Sedcontra; finalmente, tras una serie de cortes de corriente, éste abandonó cojeando la sala tras un portazo.
Hoy nos visita Daniel Sedcontra para hablar de esta y otras anécdotas que nos convirtieron, con el paso del tiempo, en personas serias y formales.
Diplomado en Bellas Artes (abandona en 4º la carrera, asqueado del mundo artístico), obtiene su licenciatura en Filosofía (abandonando el doctorado al 2º año, decepcionado de la enseñanza universitaria).
Dos actividades diferenciadas y paralelas:

Música
A partir de la adolescencia empieza a escuchar de manera intensiva determinados programas de radio que irán configurando su acervo musical propio (Radio Pica y Radio 3).
En esa misma época, bajo la impresión de la música industrial, empieza a realizar sus primeras experimentaciones domésticas con cintas de cassete manipuladas.
Entre 1990-2008 forma parte de la banda Oscar Abril Ascaso + Sedcontra. Proyecto cuya trayectoria consta de dos períodos claramente diferenciados:
- 1990-1995, etapa industrial-ruidista.
- 2003-2008, etapa “francófila” en la que combinan irreverentemente chanson con filosofía post-nietzscheana francesa.
- Al mismo tiempo entre 1990-1996 realizan para Radio Pica el programa homónimo Oscar Abril Ascaso + Sedcontra.
En los cinco años que duró esa primera etapa, editaron una sola cassete y dieron unos pocos conciertos, exactamente nueve; es decir, haciendo una media, a casi dos conciertos por año.
La cinta – cómo no, titulada homónimamente Oscar Abril Ascaso + Sedcontra – fue autoeditada en 1990 con una tirada limitada de 50 copias, y fue producida por Anki Toner, vocalista de Superelvis, en unos estudios de grabación de la Villa de Gracia. (La referencia de catálogo + 001, con tres dígitos de margen para una posible ampliación de su discografía, auguraba futuras ediciones, pero casi inmediatamente después, en un gesto radical sin precedentes, la banda desestimó editar nada más: nunca siguió una referencia + 002).
Siguiendo la tradición de envoltorios con materiales de desecho que algunas bandas de música industrial realizaran en los ochenta (léase Zoviet France, De Fabriek…), la cinta en cuestión venía presentada en un artesanal packaging de cartón gris al que se le había pegado una fotografía en blanco y negro, obra de Christian Ribas.
A lo largo de los 90, paralelamente, Sedcontra forma diversos grupos de post-punk oscuro y angular, dejando tras de sí unos pocos conciertos y alguna maqueta, pero sin llegar a publicar nada.
En 2011, tras la disolución de Oscar Abril Ascaso + Sedcontra y algún proyecto fallido, Sedcontra funda la banda Por Qué Jeanette, proyecto que retoma el cancionero de Jeanette con absoluta seriedad y circunspección para someterlo a una desviación perversa. Tras grabar una maqueta, están a punto de editar su primer álbum.

Escritura
A los 18 años empieza a escribir, actividad que ya no abandonará.
Fuertemente marcado por toda la filosofía post-nietzcheana francesa (sobre todo Bataille, Blanchot, Klossowski y Deleuze), escribe una serie de novelas y ensayos inéditos de los que renegará sucesivamente.
A partir de 2005 empieza a publicar artículos de filosofía, sociología crítica y música en diversas revistas impresas y online.
Proyecto de publicar su primer libro: “Cristianismo ficcional”, escrito entre 2006-2012.

Alrededor de mediados de los 60′s, una quinceañera Jeanette conoce a un grupo de jóvenes que practican y ensayan canciones de moda en el interior de un sótano.
El sótano pertenece a una antigua tienda de específicos barcelonesa situada en la Via Layetana, y cerca de allí, unos metros más abajo, la pensión Reinosa con cartel amarillo exhibido en el tercer balcón que da a la calle. Pensión donde viven los hermanos Brenner y donde también reside una mujer: La madre de Jeanette.
Al conocer que estos tenían un grupo, les comentó que la hija de una amiga suya sabía tocar la guitarra y había compuesto algunas canciones, y estos no pusieron ningún impedimento en que fuera a verles ensayar, y que tocara con ellos algunos de esos temas.
Sí, en Barcelona. Era un sótano precioso, de mil metros cuadrados, en una farmacia antigua de madera noble. Pusimos cartones de huevos para que la acústica fuera mejor. Ensayábamos por las tardes cuando terminaba mis clases en el colegio. Hicimos una maqueta que llegó a Hispavox. Nos llamaban los niños del barrio bien de Barcelona y nos apoyaban los yupis. Así fue como comenzó todo.
Al principio como indica Jeanette, a ella no le acababa de gustar ese tipo de música, pero las constantes visitas al grupo, autorizadas por su madre – siempre que fuera entre los intervalos de sus estudios obligatorios secundarios y las prácticas de karate a las que asistía en el gimnasio al que estaba apuntada – hicieron que terminara por gustarle del todo.
Corrían los años 60 –a mediados más o menos cuando me regalaron una guitarra. Estaba de moda tocar la guitarra y la armónica porque entonces los ídolos eran Bob Dylan, Donovan, Byrds… La guitarra no era muy buena, pero para mí era maravillosa y valía para aprender, así que me puse manos a la obra y aprendí a tocarla por mi cuenta. Le sacaba sonido y era feliz con lo poco que sabía tocar, los acordes justos. A la semana ya había compuesto mi primera canción, Cállate Niña, con, sólo tres acordes. Ya era feliz.
Así empecé a componer sin parar, me era fácil. Al poco tiempo, conocí unos muchachos que ensayaban en el sótano de una farmacia, una farmacia del siglo pasado de las que no existen y de una belleza sin par. Un día al salir del colegio me fui a verles tocar y me encantó su música. Se llamaban Brenner’s Folk, luego nos llamarían Pic Nic por razones comerciales. Ellos me tocaron su música, yo les enseñé la mía. Les toqué Cállate Niño y varios temas más y creo que quedaron encantados ya que mi estilo era bastante parecido al suyo.
A pesar de su corta edad, logran sacar junto a ella al mercado español un EP con cuatro canciones en catalán. También, a pesar de la excelencia en el diseño de la portada, obra del olvidado genio y diseñador catalán Jordi Fornás, las canciones no tuvieron el éxito esperado. Una se imagina cosas que luego no suceden. Pero los muchachos no se rindieron.

Sacando partido de la nacionalidad británica de la vocalista, elaboraron un repertorio en inglés y se fueron a Radio Juventud, donde convencieron a un técnico de sonido para que les grabara una maqueta, con la cual sorprendieron al comentarista musical Rafael Turia, quien se convirtió en su manager y adaptó al castellano las canciones.
El señor Turia, hizo las gestiones oportunas para que nuestro particular Phil Espectro, el productor Rafael Trabucchelli, escuchara la maqueta de la banda musical.
Rafael «Yenka» Trabuchelli fue creador del Sonido Torrelaguna, y a él le debemos gran parte de los éxitos de la música pop española, como por ejemplo el Himno a la Alegría de Mike «deja-ya-ese-caballo» Ríos .
Al oir la maqueta, Rafael pensó que eran un grupo estadounidense por su propuesta folk-pop, algo inédito en el panorama musical español, y se interesó de inmediato por ellos. De ahí el nombre la banda, Brenner’s Folk. Fue a verlos tocar a un concierto que dieron en Barcelona y no dudó en contratarlos para Hispavox.
Con el contrato llegó también, por razones comerciales, el cambio de nombre, naciendo entonces Pic-Nic como tal.
Con los arreglos de los componentes Jordi Sabatés y Toti Soler, una letra letalmente triste sobre una madre muerta que consuela a su hija desde el cielo, el tema fue un exitazo en el año 1967. Demostraron el potencial superventas de la música alternativa del momento, con el folk americano y la psicodelia como principales referencias.

En el plano personal y siendo todavía una escolar, formaliza sus relaciones humanas contrayendo matrimonio a los diecisiete años – la edad de Dolmancé – con Lazlo Kristoff, un húngaro fornido y de robusta complexión, amigo del ex futbolista de origen húngaro Zoltán Czibor jugador del FC Barcelona, quien se encarga del management de la artista hasta nuestros días.
Amanojaku ( あまのじゃく (日本語) fue sin duda su éxito más notable en 1971.
En este sencillo de dos caras, es acompañada por la Orquesta de Osvaldo Nicolás Ferrara (aka Waldo de los Rios), marido de Isabel Pisano, la que por exigencias del guión enseña muslo y pechuga en la película que habla de una señora barcelonesa, Bilbao de Bigas Luna.
Waldo era conocido por su obra España Electrodinámica. El sonido mágico de Waldo de los Rios y su Orquesta. En Estéreo 3ª Dimensión, o por sus arreglos, al más puro estilo Wendy Carlos, del himno alegre para el amigo Mike «aún-recuerdo-aquel-día» Rios.
Rebelde porque el mundo la hizo así, era de suponérsele que empezaría una brillante carrera. Pero desatinos en escoger composiciones hicieron que nuestra Dolmancé peninsular empezara a decaer en fama e incluso empezara a desaparecer del medio artístico.
Janette Anne Dimech, en 1973, cambia de compositor y publica el sencillo ‘Palabras, promesas’, tema de un autor novel llamado Jose Luis Perales.
Como cara bé del sencillo se elige un tema calypso que forma parte de la banda sonora para la película Dr No.
La película Dr. No dará inicio a las series cinematográficas del personaje James Bond y fue concebida como un producto de serie B con serias limitaciones presupuestarias, lo que hacía obvio suponer que no podría contratarse a un compositor de primer nivel. Tonadillas inconfundiblemente sesentonas retratan con cierta corrección el ambiente jamaicano en el que se desarrolla la aventura del agente británico con licencia para matar. Jeanette traduce el tema calypso como Debajo del platanero y lo interpreta en habla inglesa.
Al año siguiente, Jeanette graba su primer álbum como solista el cual, además de la canción que le daba título, contenía otro tema : ‘¿Porqué te vas?’.

Jeanette permanece relativamente desconocida para el gran público hasta inicios de 1974. Año en el cual Carlos Saura Torrente incluye este tema de Jose Luis Perales en su montaje final del filme, estrenado el año 1975, Cría cuervos.
La canción se da a conocer a nivel internacional deviniendo un éxito y dando a conocer al gran público a nuestra muchacha de los morros de oro.
La película pasa a ser premiada en el Festival de Cine de Cannes (Gran Premio del Jurado) y en el Festival de Cine de Berlín (premio especial del jurado).
Fue un hit en toda Europa Occidental, vendiendo millones de copias, lo que la lleva a actuar – cual Edith Piaf – en el teatro Olympia de Paris. Tras ello, dos años de silencio y retiro voluntario por parte de Jeanette. Se suceden los días de vino y rosas, varios larga duraciones y diversas apariciones estelares en prensa ya como mujer formada, hasta que el estrepitoso fracaso comercial de su larga duración titulado Loca Por La Música, en el año 1989, le abre alas hacía ese espítitu de afición al pequeño comercio a pie de calle el cual conforma la base del tejido empresarial de la ciudad portuaria de Barcelona.
En 1990 decide dar un giro radical a su vida y deja la música, aparcando el corazón de poetisa por un tiempo para crear una tienda de ropa de moda de mujer, que ella traduce como boutique. Pero las ventas no fueron muy buenas y regresó de nuevo a la música.
Underneath the mango treeme honey and me can watch for the moonunderneath the mango treeme honey and me we plan marry soon
Underneath the mango treeme honey and me can watch for the moonunderneath the mango treeme honey and me make boolooloop soon
Mango, banana and tangerinesugar and ackee and coco beanwhen we get marry we make them growand nine little chil’ in a row

Una actitud incendiaria
Si nuestra musa Jeanette era de adolescente una figura cálida que desataba fuego y pasiones ardientes cuando subía al escenario, la ciudad que la adoptó no iba a ser menos. Y alguno de los escenarios que forman parte de la biografía musical y comercial de esta ciudad vienen a continuación.
Almacenes El Siglo fueron unos grandes almacenes populares situados, desde inicios de la centuria pasada, en las Ramblas de Barcelona.
El Siglo fue una empresa de tipo familiar, a la que paulatinamente se incorporaron los hijos del fundador: Dionisio. Eduardo, Ricardo y Alfredo Conde y su yerno el arquitecto y urbanista Leocadio de Olavarria. En 1921 se transformó la Sociedad en Anónima, al abrigo de la nueva legislación más favorable. Al finalizar la década se había convertido en un almacén que ofrecía una variedad considerable de artículos y servicios de cafetería y peluquería.
Pero en 1932 los almacenes sufrieron un terrible incendio a causa de un cortocircuito en la instalación eléctrica.

Almacenes El Aguila fueron inaugurados en 1919 en la calle Preciados de Madrid. Una tienda grande dedicada fundamentalmente al textil y a la confección, que nunca llegó a alcanzar un desarrollo importante en la ciudad, a pesar de estar instalada en su calle más comercial. El edificio entero donde estaban los almacenes El Águila fue comprado en 1940 por Don Ramón Areces para abrir el primer almacén de El Corte Inglés.
Almacenes El Aguila SA abre sus puertas en la ciudad de Barcelona el año 1925. Fue adquirido con posterioridad por el empresario catalán Don Julio Muñoz Ramonet quien además, paulatinamente, fue comprando la Compañía Internacional de Seguros, los Almacenes el Siglo y la inmobiliaria Águila.
Julio Muñoz Ramonet, propietario de Almacenes El Aguila en Barcelona, fue considerado el rey del estraperlo en la famélica ciudad durante la postguerra. Adquirió el edificio gracias a que tenía el suministro de algodón a través de Central Algodonera, una empresa familiar que daba trabajo a más de 40.000 obreros especializados. Se le conocía con el sobrenombre de «El Rey de la Bordeta». En los años sesenta, presionó al antiguo propietario de los almacenes con la amenaza de corte de suministro y al final su propietario original se vio obligado a vender.
El 6 de Junio de 1981, treinta días después del hecho de que una póliza aseguradora hubiese sido suscrita en 3 de mayo de 1981 a la compañía de seguros inglesa Alliance Assurance Company, el edificio que alberga los almacenes resulta pasto de las llamas.
Una falta de presión en las bocas de riego de la Plaza de la Universidad hizo que los bomberos no pudieran atajar el fuego con premura y facilitó la rápida propagación del incendio. Ello fue debido a que en un sótano de un inmueble cercano hubo una inundación de agua producida por un escape horas antes del incendio. La compañía de aguas de Barcelona cortó el suministro y ello originó un descenso en el caudal de las bocas de riego. Eso sucedió en el año 1981, en pleno centro de la ciudad de Barcelona. Tras el incendio, el solar se revalorizó un 400 por 100.
A la hora de iniciarse el incendio se encontraban en el local alrededor de un centenar de personas incluyendo personal de seguridad y eventuales. Todas ellas pudieron salir ordenadamente y ninguna sufrió daños.

Viajemos al año 1994. Años de crisis y de transformación de la ciudad. La Via Layetana ya no es aquella que conoce Jeanette, y se ve ahora revestida desde su inicio hasta su fin por las franquícias de color verde de una cadena italiana de cafeterías.
Bajemos andando un poco y situémonos en las Ramblas de la ciudad. Un movimiento vecinal obtuso se muestra y manifiesta en contra del proyecto de remodelación y ampliación de uno de los espacios más emblemáticos de la ciudad: El Gran Teatro del Liceo.
Debe resaltarse que en el mismo edificio conviven junto al teatro, el Conservatorio Superior de Música del Liceo y el Círculo del Liceo, una sociedad civil privada independiente creada en el año 1847, propietaria de un sector del edificio que no ha sido afectado por ninguno de los incendios y que conserva su decoración modernista como ejemplo de la implicación de la burguesía catalana en las actividades culturales.
A las diez en punto de una fría mañana del 31 de Enero de 1994, mientras dos operarios de la empresa Lorenzo SL trabajaban en la reparación del telón de acero el cual, en caso de incendio tenía que impedir que el fuego pasara del escenario a la sala, las chispas de su soplete prendieron los pliegues del cortinaje fijo que escondía la parte alta del escenario.
Seis años después, en el 2000, el ministerio público asegura que «causa asombro que un edificio como el Liceo no tuviera un jefe de seguridad, algo que tiene hasta la discoteca más infumable», y recordó que Don José María Folch, director técnico del teatro cuando ocurrió el incendio, asumió un riesgo y una responsabilidad cuando ordenó retirar el telón cortafuegos en abril de 1993 para montar una producción de ópera, y cuyos últimos retoques de reinstalación realizados con soldaduras destruyeron el coliseo.
A la hora de iniciarse el incendio se encontraban en el interior un centenar de operarios y un grupo de escolares. Todas ellos pudieron salir ordenadamente y ninguno sufrió daños.

Algunos trozos de tela cayeron al suelo, y aunque los operarios se apresuraron en apagarlo y se bajó el telón de acero, las llamas ya habían saltado al telón de terciopelo. Todo un espectáculo. Retransmitido en directo por la televisión, el Liceo se consume ardiendo. Es como si hubiera muerto alguien de la familia, dijo la actriz y directora de escena Nuria Espert.
El fiscal aseguró que nadie duda de que el origen del incendio fue una chispa procedente de las soldaduras que se realizaban ese día en la boca del escenario. Sin embargo, reconoció que los informes periciales realizados a instancias del juez instructor y del consorcio del Liceo «son difíciles de aceptar». Con todo, el fiscal considera que resulta más inverosímil el informe del consorcio, pues en él se explica que una partícula se coló por una rendija de escasos milímetros del telón de acero.
El informe de la policía, por el contrario, sostiene que la partícula incandescente descendió unos 15 metros entre dos telones de acero separados por ocho centímetros, rebotó en una bandeja de arena y volvió a ascender hasta prender en el cortinaje.
La defensa de Folch, ejercida por el letrado Emilio Zegrí, consideró, por su parte, que «si tan difíciles de creer son las do