Primavera Sound 2025 · Viernes 6 de junio de 2025 | Texto: Manel Ferrer
Arrancábamos la segunda jornada del Primavera Sound con muchas ganas y, al igual que en el resto de las jornadas con todas las entradas vendidas. Eso, y siendo viernes, hacía pensar que la afluencia de público abarrotaría aún más el Parc del Fòrum. Fue una pena perdernos el directo que Cat Power tenía programado en el ciclo Auditori Goes to Paral·lel 62 unas horas antes para interpretar el recital de Dylan. The 1966 Royal Albert Hall Concert, pero en un festival de las magnitudes del Primavera a veces es imposible llegar a todo y cosas tan guays como esta se te quedan en el tintero.
Zaho de Sagazan (Toni Rosado)
Nuestra primera parada sería en el escenario Cupra y dar nuestro pistoletazo de salida al viernes con una joven francesa desconocida para mí hasta el momento y que me robó literalmente el corazón. Zaho de Sagazan liderada por una joven sin estereotipos, de nombre Zaho Mélusine estuvo deslumbrante con su voz, y su teatralidad a lo Chanson, fusionando de manera increíble, electrónica y música popular francesa de una manera que pocas veces había visto antes. Escudada por piano, sintes y modulares, repasó gran parte de su único disco hasta el momento. Aspiration, Tristesse, Dansez o el Modern Love de David Bowie solo fueron algunas de las que nos dejaron de piedra en un concierto que se hizo corto, pero de una belleza desgarradora gracias a una mezcla de pop sintético y el hedonismo más salvaje, donde la banda presumió de energía con un directo en el que derrochan actitud y un carisma increíble a pesar de su juventud a la hora de subirse al escenario.
Zaho de Sagazan (Toni Rosado)
El amor que siento por el dúo de Baltimore hizo que me decantara por ellos a la hora de enfrentarme a una de las solapaciones más jodidas de todo el festival o al menos para el que firma estas líneas, meter prácticamente en la misma franja horaria los conciertos de Stereolab y Beach House es plato de mal gusto. Acompañados por un batería, Victoria Legrand y Alex se subían de nuevo a un escenario del Primavera Sound, festival que los ha visto crecer como banda y que tanto cariño acumulan en Barcelona con su típica timidez.
A pesar de haber tocado en el Razzmatazz dos días antes con un concierto en él que tuvieron algunos problemas sobre todo en el inicio y dentro de la programación del primavera a la Ciutat y coincidir con los ya mencionados Stereolab la banda por excelencia del Dream pop congregó una gran afluencia en el Estrella Damm para vivir uno de los conciertos más bonitos de todo el festival. Beach House puede presumir de una de las mejores y más completas discografías de las últimas dos décadas y sin disco que presentar nos brindaron con una noche mágica donde los paisajes sonoros de una fragilidad evocadora viajaron por todos y cada uno de sus discos, desde su homónimo disco debut en 2006 hasta el más reciente “Once Twice Melody” publicado en 2022. Un setlist que rescató cosas tan bonitas como Lazuli con la que abrieron, Silver Soul, PPP,Myth o Space Song, todas ellas interpretadas con la dulzura que caracteriza a Victoria y Alex. Sintetizadores espaciales que iluminaron de esperanza la oscura noche de Barcelona. Al igual que pasó en Razzmatazz, el concierto duró quince minutos menos de lo previsto, todavía hoy, no hay una explicación por parte de la banda o de la organización del festival.
La distancia entre el escenario Estrella Damm y Cupra hizo que no pudiera disfrutar más que de la mitad del concierto de la banda de Brooklyn Tv On The Radio. Entre coger bebida y encontrar un buen sitio que se escuchara más o menos bien, se me pasó el arroz, pero lo pasé en grande gracias a la garra que gastan en directo y la voz, sumada a la energía que desprendió Tunde Adebimpe fue una auténtica descarga de adrenalina. Al igual que en muchos conciertos de la ya pasada edición del festival el lema y tema ha sido Palestina y reivindicaron de manera muy explícita su apoyo al pueblo palestino.
En su recta final pude disfrutar de bombazos como Halfway Home, DLZ, The Wrong Way o Staring at the Sun con la que cerraron un directo sublime. Los amigos que disfrutaron de todo el concierto estaban como niños después de la noche de reyes.
TV On The Radio (Toni Rosado)
Llegados a este punto y hora teníamos ganas de bailar, ¿y qué mejor manera de hacerlo con una de las instituciones más grandes de Francia? Convertida en toda una leyenda Miss Kittin es sin duda una de las figuras más importantes del electroclash, su irrupción en la escena a finales de los noventa y la alianza junto a otro de los fundadores del género como es The Hacker la convierten en todo un referente, juntos publicaron “First Album” en 2001 convirtiéndose en un clásico del electro y a días de hoy algunos de esos temas como Frank Sinatra o 1982 siguen sonando frescos en directo. Colaboraciones con Felix da Housecat, Chicks on Speed, Ellen Allien o T.Raumschmiere. La lista es interminable, todos quieren trabajar con esta diosa de la electrónica, su voz es un reclamo, pero también sus dotes como productora. Como es habitual en ella, nos brindó con una masterclass enérgica y altamente creativa. Su estilo, a la hora de mezclar géneros y épocas, convirtió el Plenitude By Nitsa en una experiencia sonora retro-futurista, mezclando electo, acid, techno y elementos oscuros, donde el disco y la new wave también tuvieron peso.
Kittin (Gisela Jané)
Con tan solo un disco y apenas cinco años en el circuito, la banda británica Wet Leg se han ganado el cariño del público por la intensidad sonora que transmiten en sus emocionantes directos, con una ejecución implacable de sus fundadoras Rhian Teasdale y Hester Chambers, acompañadas por Henry Holmesa a la batería, Ellis Durand al bajo y coros y Josh Mobaraki, guitarras y sintetizadores, repasaron en un concierto corto, pero intenso, los temas de su aclamado primer disco “Wet Leg” 2022, con muchos adelantos del que será “Moisturizer”, su nuevo disco y que verá la luz el próximo mes de julio.
Bonitas y punzantes guitarras que sacan fuego en forma de furia hacen de esta power band una de las propuestas más interesantes de la escena cuando hablamos de indie rock o el post-punk con destellos noise. Así se dejaron ver cuando rescataron joyas como Wet Dream, Chaise Longue o CPR con la que finiquitaron un show de potentes riffs, haciendo que crítica y público nos rindiéramos a este nuevo fenómeno británico, un gran descubrimiento al que le seguiremos la pista.
Wet Leg (Toni Rosado)Salem volvía al Primavera Sound más de una década después. Las contadas apariciones en directo de los de Michigan y presentado como el único concierto del país, era una oportunidad que no podíamos pasar por alto. Cierto es que a la misma hora teníamos el concierto del gran Floating Points en el Amazon Music, pero oportunidades como esta no se pueden dejar escapar. El trío reconvertido en dúo después de la marcha de Heather Marlatt antes de publicar su segundo álbum “Fires in Heaven” 2020, el último hasta la fecha y con diez años de diferencia respecto a “King Night” con el que llamaron la atención por un sonido de sintetizadores tétricos. Poco después ese sonido sería bautizado como Witch house, donde las atmosferas oscuras y de aura experimental se hicieron con el escenario Schwwarzkopf en un concierto corto en el que no faltaron clásicos como Asia, King Night o Sick. Una lástima que no sonara Redlights, tema por el que conocí a la banda en su momento y al que le tengo un especial cariño.
Salem (Sergio Albert)
Pondríamos el punto y final de la jornada en el escenario The Levi’s Warehouse. Ese espacio oscuro, con un potente sonido que tanto nos gusta y nos recuerda al festival de Manchester The Warehouse Project.
El egipcio afincado en Barcelona Jehia fue toda una sorpresa y nos deleitó con un set lleno de precisión y técnica.
Un trepidante viaje en el que repasó una variedad de estilos, desde él, IDM o el techno en un set muy dinámico y bailable. Electrónica de vanguardia, donde su calidad destacó por su uso magistral de sonidos modulares y una cuidada selección de ritmos quebradizos.
Un set que sumergió al público en una atmósfera hipnótica que evolucionó hacia beats experimentales, ofreciendo música de club intelectualmente estimulante y geométricamente perfecta, permitiendo al público vislumbrar un universo musical en constante expansión sonora gracias a complejos samplers y cortes enloquecedores, en el que la gente termino regalando las pocas energías que todavía quedaban.
Texto: Manel Ferrer
Escenario Cupra (Toni Rosado)