Playmoss presenta un servicio que permite a artistas, sellos y promotores crear clubs de suscripción para sus fans. Ser el primero en escuchar material inédito de tu productor preferido en formato digital, recibir un pack con vinilos
de los últimos lanzamientos de tu sello fetiche o conseguir ventajas para asistir a la sesión de tu Dj favorito cuando esté en tu ciudad, ya es posible con Playmoss.
La herramienta web y app que permite hacer playlists con links de YouTube, SoundCloud,Vimeo y Bandcamp, acaba de lanzar su cuenta de suscripción PRO(s), pensada para que artistas, sellos, clubs y festivales tengan un espacio donde ofrecer a sus seguidores material físico y digital, publicado o inédito; así como experiencias únicas y merchandising.
La idea surgió a raíz de las quejas de los artistas, que lamentan la limitada fuente de ingresos que resulta del streaming, aunque a cambio acumulen miles de fans en sus redes sociales. Con el nuevo modelo de negocio planteado por Playmoss, solo con que un 1% de los fans de dicho artista se registre en una cuenta de suscripción de 2€ ó 3€, ya estaría recaudando más que con todos los canales de streaming juntos. Y ello no significa que sea una alternativa a plataformas como Spotify, sino de una vía complementaria de ingresos.
A cambio de un fee periódico -que puede ser mensual, trimestral o anual-, el usuario podrá suscribirsedirectamente al sello, artista o promotor que escoja, recibiendo material especial, por un lado, y dando soporte directo al sello, artista, club o festival, por el otro. Playmoss ha contemplado dos modalidades para la cuenta de suscripción PRO(s): la digital -destinada a material que se encuentra en el universo online, streaming y experiencial- y la física y digital -a la que se le suma material físico de la entidad, ya sean vinilos o merchandising-. No obstante, y aunque esté preestablecido, cada entidad musical podrá customizar el modelo para que esté hecho a medida de sus necesidades.
La cuenta de suscripción PRO(s) se presenta como un auténtico win-win, puesto que el fan tiene acceso directo a ventajas y material inédito -entre otras posibilidades-, a la vez que permite a la entidad musical estar en contacto con los seguidores más férreos de su sello, los artistas, el club o festival.