Crónica de Apparat · Jueves 21 de mayo de 2026, sala Razzmatazz 1
Desde que publicara “Multifunktionsebene” (2001), el productor alemán Sascha Ring, conocido por sus diferentes facetas y proyectos como Moderat, trío que forma junto a los germanos Modeselektor, ha ido destapando diferentes estilos siempre de manera positiva. Ahora, seis años después de su “LP5” con un formato totalmente renovado, sigue forjando esos 25 años a la vanguardia del sonido berlinés, pero de una forma más íntima y personal.
Apparat es de esos artistas que no hacen conciertos al uso, lo suyo es crear estados mentales, provocando una especie de hipnosis colectiva, donde lo minimalista se funde en paisajes fríos y bonitos a lo largo de todo el concierto. Acompañado por Philipp Johann al cello, piano y guitarra, Christoph Hamann al violín y bajo, Jörg Wähner a la batería y Christian Kohlhaas al trombón, Ring se paseó por la sala Razzmatazz de Barcelona totalmente abarrotada y entregada a lomos de esta exquisita banda de multiinstrumentistas que arroparon a Ring con una delicada puesta en escena entre sintetizadores e instrumentos acústicos. Lejos de su faceta más bailable, nos regaló un viaje chocante donde las texturas atravesaron barreras sónicas gracias a atmósferas densas y muy bien ejecutadas, esa frágil voz evocaba en un pop experimental y atmosférico, con grandes arreglos orquestales altamente emocionales y con mucha sensibilidad.

Desde que arrancaran con Glimmerine, tema que también abre su último álbum “A Hum Of Maybe”, la hora y media de concierto nos adentró en un camino donde los paisajes melancólicos y los destellos electrónicos nos llevaron entre el post-rock más oscuro y un ambient con fuerte carga rítmica que muchos catalogarían como el disco perdido de Radiohead, con mucha presencia de la electrónica más abstracta como fue el caso de Williamsburg, donde la fragilidad convive con sonidos puramente explosivos, consiguiendo un equilibrio delicado y de una gran exquisitez en un entorno dominado por luces estroboscópicas. El setlist fue un festín sonoro que repasó algunos de los mejores momentos de su carrera con su último trabajo de estudio, publicado hace apenas solo 3 meses. La versatilidad que gastan todos y cada uno de los que rodean a Ring encima del escenario les permite crear una estructura musical sólida de forma integral, permitiendo a los músicos comprender la visión musical de un productor que va más allá de la cultura de club.

El cierre fue de los grandes momentos de la noche. Antes de llegar al bis, rescataría You Don’t Know Me de su disco “Walls”, una de sus piezas que más me gusta, la moldearon a fuego lento para desembocar en una especie de catarsis sonoro. Laminar Flow pondría el punto y final antes de que volvieran para rematar con Caronte, uno de los temas más celebrados de la noche gracias a ese violín claustrofóbico. Y ahora sí, Black Water pondría el punto y final.
El directo de Apparat no es fácil, al igual que su nuevo disco, de primeras a muchos no les entrará, al menos en la primera escucha, pero todo cambia, la manera de hacer música también, y celebro el camino escogido para su regreso, porque «A Hum Of Maybe» no es solo un disco, es un ejercicio, una búsqueda personal y de superación donde la sutileza absoluta consigue un desbloqueo personal de una manera sincera. Para mí es uno de los grandes discos en lo que llevamos del 2026, con un directo perfectamente ejecutado.
Texto: Manel Ferrer
Imágenes: Toni Rosado
